Con esta gripe asquerosa esto es lo mejor que salió. feliz semana!
En una de esas colas infernales, cuando hace calor, tienes que llegar algún lado, vienes de algún lado, vas cansado, y en la calle sólo hay conductores infrahumanos que no saben manejar. Un día de cola normal pues. Ricardo estaba encapsulado con su aire acondicionado, molestarse porque llegaría tarde era ilógico, llegar era su meta, llegar puntual era demasiado pedir. Distraído no había notado a la rubia fenomenal que se había postrado frente a su carro. Iba en un convertible, demasiado prefabricada para ser real, sobre ella parecía no quemar el sol, a su alrededor no había calor, no había stress ni smock, todo era perfecto. Una amiguita perdida de Paris Hilton. Si, se veía plástica, pero no podía evitar bucearcela e imaginarsela en un escena de “a night in paris” se quedo fijamente viendola, la catira lo pillo, lo vio tambien, empezó a coquetearle descaradamente. Ricardo no podía creerlo, la catira se sadiqueaba toda mientras lo veía, él volteaba a los lados para cerciorarse de que la cosa era con él, y si era con él, la catira le hizo señas de que la siguiera… Ricardo… la siguio, se le olvido de donde venia ni a donde iba, puso luz de cruce y se metieron al motel, cuando iba a pasar por la ventanilla una voz le dijo: no se preocupe la señorita ya ha cancelado pase adelante habitación a-1. Se impresionó, pensó que se había metido con una ninfomana que era VIP en los Moteles. Cuando entró en la habitación la tipa estaba esperandole, exquisita, perfecta y plástica como era. Toda ella era perfecta, pero se notaba a leguas que cada centimetro de su piel había sido prefabricado, ideado para ser perfecto. A Ricardo le importo un comino si hasta los pezones eran falsos, se lanzó a la cama como un misil, ni siquiera le preguntó su nombre. La tipa era una sádica efectivamente, hacía voces mientras estaban en pleno acto, le pedía que le dijera groserías, le decía que le halara el pelo y le diera nalgadas, y le preguntaba si podía decirle “jakie” a su miembro, a Ricardo en pleno acto le importó un bledo, podría haberle puesto tinkerbell y le hubiese dado lo mismo. Ya saciado la cosa fue diferente. La tipa era la hija del dueño de los moteles “Aladdin” un arabe desgraciado que no le prestaba atención, y ella cochina en dinero hacía lo que le daba la gana.
Ricardo salió un par de meses con la susodicha, aguantó por el hecho de que la niñita de pana estaba riquisima, y era una adicta al sexo, pero ricardo no aguantó más el día que le compró a “jakie” un collar de diamantes. Ricardo tomó el collar, lo vendió y desapareció. La tipa como si hubiese perdido una mascota ofrecía recompensas y le hizo gastar una millonada a su papá por conseguir a “Jakie”, la descripción decía: Alto, algo delgado, juguetón, vivaz y parlanchin…. baila si lo acaricias.
Muchachita Indecente: Se me olvidó el nombre
Canción para acompañar el post: La ciudad de la furiade soda (Yei las entradas ya estan a la venta, se acabaron las 2 primeras preventas :S)





Padre Oso 2:25 pm on November 1, 2007 Permalink
ricoooo